Diego Mesaglio recibirá un trasplante de córnea tras nueve años de espera y una dura batalla de salud

El actor Diego Mesaglio, cuya trayectoria se consolidó bajo el ala de Cris Morena en éxitos internacionales como Chiquititas, Rebelde Way y Floricienta, atraviesa un momento determinante en su historia personal. Tras casi una década de complicaciones médicas derivadas de un accidente doméstico, el artista se prepara para un nuevo trasplante de córnea, una intervención que representa la culminación de nueve años de resiliencia y espera.

En una reciente entrevista para El run run del espectáculo, Mesaglio detalló las circunstancias de la lesión que transformó su realidad en 2014. Mientras realizaba tareas de limpieza, el impacto de una botella de alcohol provocó que el líquido ingresara accidentalmente en su ojo. No obstante, el actor señaló que la gravedad del cuadro se exacerbó debido a una presunta negligencia en la atención inicial, donde un exceso de anestesia y un tratamiento inadecuado terminaron por anular la funcionalidad de su visión.

Un proceso clínico complejo: entre la espera y la concientización

A diferencia de lo que se ha especulado en diversos medios, Mesaglio ha sido enfático al aclarar que conserva el globo ocular, habiendo perdido únicamente la capacidad visual. El camino hacia la recuperación ha sido accidentado: el actor ha lidiado con reacciones alérgicas severas a componentes anestésicos y un trasplante previo que fue rechazado por el organismo debido al estado de debilidad y quemadura del tejido ocular.

Durante este periodo, el impacto en su vida cotidiana fue total. "Se me frenó la vida", admitió el intérprete al describir la pérdida de autonomía y la necesidad de pausar compromisos laborales de larga data. No obstante, lejos de adoptar una postura de retiro, ha utilizado su visibilidad para fomentar la importancia de la donación de órganos, transformando su vivencia en un mensaje de concientización social mientras aguarda esta nueva oportunidad quirúrgica.

Del fenómeno infantojuvenil a la diversificación artística

La carrera de Mesaglio comenzó en 1991, pero fue su papel como "Corcho" en Chiquititas lo que lo instaló en el imaginario colectivo de una generación. Su capacidad para transitar desde la comedia juvenil hasta roles más densos le permitió mantenerse vigente en la industria durante décadas, explorando el teatro, el cine y la música como integrante de la banda Arturitos.

Actualmente, Mesaglio compagina su tratamiento médico con su labor en la conducción del ciclo Modo zapping en la TV Pública. Su historia no solo refleja los riesgos de un accidente fortuito, sino también la tenacidad de un profesional que busca recuperar su herramienta de trabajo esencial: la mirada.

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