Julia Calvo y la resiliencia de Cris Morena: El detrás de escena de "Margarita" marcado por el dolor y la fe

La trayectoria de Julia Calvo es, por decir lo menos, envidiable. Tras su paso por los fogones de Masterchef Celebrity y su reciente personificación de la icónica Mirtha Legrand en el teatro, la actriz volvió a ser una pieza fundamental en el tablero de Cris Morena interpretando a Ada en Margarita. Sin embargo, este regreso a la mística de la productora no fue un desafío profesional más; estuvo atravesado por la tragedia personal que sacudió a la familia Yankelevich: la partida de la pequeña Mila, nieta de Cris, en la ciudad de Miami.

Un reencuentro profesional forjado en la confianza y la mística del equipo

Para Julia, volver a las filas de Cris Morena fue como regresar a casa. Su vínculo se remonta a éxitos como Alma Pirata y el hito que fue Casi Ángeles, donde la actriz ya había demostrado esa capacidad única para conectar con la visión de la creadora. Según relata Calvo, la clave de esta relación profesional es la obsesión compartida por la excelencia y la formación de equipos sólidos.

En una industria donde los egos suelen primar, Julia destaca la capacidad de Cris para delegar y confiar en su gente. "Cuando se arma equipo, se trabaja diferente", asegura la actriz, subrayando que esa red de contención fue lo que permitió que la maquinaria de Margarita no se detuviera incluso en los momentos de mayor angustia. El rodaje en Montevideo se convirtió en un refugio donde la confianza mutua permitía a cada integrante enfocarse en su labor, sabiendo que el otro estaba ahí para sostenerlo.

El arte como bálsamo: La presencia incondicional de Cris tras la pérdida de Mila

Lo más conmovedor del relato de Calvo es, sin duda, la entereza con la que Cris Morena afrontó las grabaciones tras el fallecimiento de su nieta de apenas 7 años. Aunque la productora había advertido que quizás se ausentaría durante los primeros días para transitar su duelo en la intimidad, la realidad fue otra: Cris estuvo al pie del cañón, dirigiendo, orientando y fluyendo con el proyecto.

Julia describe un ambiente de trabajo donde el dolor no se ocultaba, sino que se abrazaba. Entre anécdotas compartidas y almuerzos cargados de emotividad, el elenco se convirtió en el soporte emocional de una mujer que, una vez más, encontró en el trabajo su tabla de salvación. Las canciones de Margarita, impregnadas de ese mensaje de esperanza tan característico de Morena, sirvieron de catalizador para el dolor.

En un contexto donde la ficción nacional atraviesa momentos inciertos, la posibilidad de haber completado ya tres temporadas de esta serie es, para Calvo, una bendición. La actriz concluye que, más allá del éxito comercial, lo que queda es la lección de vida de una Cris Morena que, ante la tragedia más profunda, elige seguir creando mundos para sanar.


Fuente: REVISTA PRONTO

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